Distintos caminos, mismo contexto. Andrés Morán (arriba) aficionado al gimnasio y al deporte en general, Técnico Superior en Radiografía, se abre camino paso a paso en el mundo del arbitraje futbolístico, a sus 22 años de edad , ve la vida como una necesidad obligatoria de desarrollo, "o avanzas o te quedas parado y desapareces, es una cuestión difícil pero necesaria". Desde la villa gijonesa se embarca en este proyecto decidido a dejarse la piel kilómetro a kilómetro, otra locura más de este dúo dinámico, esta vez, con un motivo profundo, arraigado, con una espina clavada, tanto es así para Pablo Menéndez (abajo) Técnico Superior en Comercio y Marketing, involucrado en varios proyectos empresariales y amante de la fotografía, el vídeo y la bicicleta a la par que de la procrastinación, "llegamos a un punto de inflexión donde era necesario reaccionar".

 

La suma de los dos y el contexto particular de cada uno, crea por primera vez un proyecto deportivo, artístico y cultural conjunto, que dejará su legado en las piernas, cabeza y corazón de estos, como en vuestros ojos a través de un documental. Antecedentes al dispuesto proyecto son la innumerable riestra de kilómetros a la espalda en bicicleta, rutas sin sentido alguno y locuras diversas, espíritu que especialmente reflejan ellos dos, la sonrisa ante la adversidad, la locura ante el exceso de cordura. 1+1 son 3, la suerte está echada.

"No dejes que lo que no puedes hacer interfiera con lo que puedes hacer" - John Wooden